Os casáis en 2024. ¿Por dónde empezar?

Organizar una boda implica tomar muchas decisiones y tener en cuenta muchos aspectos, como elaborar una lista de invitados, diseñar unas invitaciones para ellos, escoger detalles de boda prácticos para todos los presentes o buscar el mejor fotógrafo que capture esos momentos irrepetibles. Todo esto se complica con la puñetera situación que estamos viviendo con la excusa de la guerra en Ucrania para que nos suban el precio de todo, haciendo que los jóvenes casi no puedan acceder a una vivienda. Pero esto es a lo que nos tienen acostumbrados los políticos y sus «xpertos», y que llevan al desánimo a muchas parejas que esperan con ilusión su gran día.

Vamos a dejar este escabroso tema y centrémonos en lo bonito que es juntar dos vidas en una. Seguro que si os acabáis de comprometer os estaréis preguntando: ¿por dónde empezar? ¿Qué aspectos resultan imprescindibles? ¿Qué tenemos que hacer en cada momento?

Seguramente estos consejos os servirán de bastante ayuda. ¡Las dudas no tendrán cabida!, y tengamos la esperanza de que al final cada cual podrá diseñar y ajustar la vivencia del día de su boda a su presupuesto y gusto.

1. Decidir la fecha adecuada.

Puede no ser una fecha exacta, pero podéis determinar en qué época del año, qué día de la semana, en qué horario… Por ejemplo, sábados de abril o mayo, con ceremonia a mediodía, el banquete en horario de comida y fiesta por la tarde.

Para determinar la fecha, revisad que no coincida o sea muy cercana a otra boda o evento de familiares o amigos cercanos y que cuadre bien con vuestros quehaceres o proyectos personales y profesionales.

Y sí, debéis tener en cuenta la meteorología, aunque siempre puede caer un «chaparrón». Pero bueno, ya sabéis lo que se dice «novia mojada, novia afortunada».

Si la fecha no es flexible no hay tiempo que perder, si tienes claro dónde quieres celebrar tu boda, también debes consultar con la iglesia o finca su disponibilidad. Ahora se celebran bodas durante todo el año porque cada estación tiene distintas ventajas respecto al clima, decoración, disponibilidad o descuentos… valora todas las opciones antes de decidir.

2. Escoger el lugar de la ceremonia y el del banquete.

De nuevo, es el momento de hacerse algunas preguntas básicas.

Por ejemplo: ¿queréis que vuestro «sí, quiero» sea religioso o civil? ¿Pensáis en un único espacio para la ceremonia y el banquete de boda o bien dos diferentes (a veces hasta en dos localidades diferentes)? ¿Deseáis que vuestro gran día se celebre en interior o al aire libre?

El presupuesto que hayáis fijado de inicio condicionará algunas de estas (y otras) decisiones que toméis a lo largo de la organización. Para plantearse la respuesta a las preguntas anteriores previamente habrá que hacer de «contables» y preparar un presupuesto, en el que se detallen las partidas dedicadas a cada elemento o proveedor de vuestra boda.

Tener claro el estilo del «sí, quiero» también os permitirá escoger los lugares y definir cómo vestir los distintos espacios con todas esas fantásticas ideas de decoración para la boda. Pero también saber si queréis celebrar una boda temática, por ejemplo, a partir de alguna afición o pasión en común. ¿Lo vuestro son los enlaces de esencia marinera? ¿Queréis que los viajes sean el hilo conductor de vuestro paso por el altar? ¿El estilo bohemio que os caracteriza será también la estética que predominará el gran día? ¿La novia quiere ser una «Princesa Leia» y el novio un apuesto «jedi»? Con un poco de imaginación conseguiréis que vuestro enlace sea un día realmente único.

3. Contratar a los proveedores.

Floristas, decoradores, músicos, wedding planner…, y, por supuesto el fotógrafo y/o videógrafo. Antes de decidiros por unos u otros, comparad precios y consultad sus trabajos anteriores. La opinión y el consejo de amigos y familiares que previamente se hayan casado es también una buena guía para decidirse por uno u otro proveedor. La buena comunicación y el feeling también resultan imprescindibles.

En estos tiempos en los que vamos a tope y casi sin tiempo, es muy útil visitar las webs de los proveedores o sus redes sociales, donde podréis ver el trabajo que realizan e incluso contactar o contratar directamente sus servicios. Además muchos os resolverán las normales dudas que tengáis, con un simple vistazo a la sección FAQ o Preguntas frecuentes.

Mi consejo es ir poco a poco, buscando coherencia de estilo y profesionales con los que a priori tengáis buenas sensaciones. Huid de proveedores que os den ofertas imposibles y que tengan muy poco trabajo para mostrar.

Lo importante es contar con gente profesional, que ese día desempeñe su trabajo con puntualidad, calidad y pasión por lo que hace.

Nosotros siempre ponemos nuestros más de 10 años de experiencia en bodas a vuestro servicio, para ayudaros a resolver dudas y haceros con un grupo de proveedores competente. Nosotros agregaremos nuestra pasión y cariño para que vuestro proyecto sea único e irrepetible.

4. Hacer la lista de invitados.

Tener claro un borrador previo o primera lista de invitados os resultará de gran ayuda a la hora de decidir aspectos tan importantes como la capacidad del salón del banquete o cuantas invitaciones de boda debéis encargar. Seguro que no será la lista definitiva, pero sí un excelente punto de partida que os ahorrará quebraderos de cabeza posteriores.

Personalmente creo que este punto debería estar más o menos claro antes de elegir el salón del banquete o el lugar de la celebración. No querréis dejar fuera de vuestro gran día a amigos por falta de espacio, ¿verdad?

5. Elegir el vestido de novia y/o el traje de novio.

La búsqueda y elección del vestido de novia y/o el traje de novio perfectos es, sin duda, uno de los momentos más mágicos de la organización del enlace. Y en este aspecto la ilusión no es exclusiva de la novia.

¡No hay nada comparable al sentimiento que se experimenta al saber que «ese» es tu vestido! La felicidad y la emoción afloran cuando, por fin, sientes que has dado con el modelo de tus sueños. El diseño que más destaca tu silueta, el que mejor encaja con tu personalidad, el que te hace sentir realmente cómodo… Lo ideal es que, al ir escoger el vestido y el traje, lo hagáis acompañados de personas de confianza, que os conocen bien, y cuyas opiniones os resulten de gran ayuda.

Y un consejo que os doy: no escatiméis con el calzado. Ahorrar en el calzado os puede echar por alto ese baile que lleváis preparando mucho tiempo.

6. Acordar el menú nupcial.

Se trata de una decisión muy importante, así que no dudéis en hacer todas las preguntas que consideréis necesarias en el espacio de celebración o al servicio de catering contratado sobre los diferentes tipos de platos y alternativas que os pueden ofrecer.

En estos tiempos en los que la economía nos merma es muy importante que dejéis los precios muy claros, y sobre todo, que «blindéis» el precio del menú. Para que luego no haya sorpresas de última hora.

Dejaos aconsejar por su experiencia y aseguraos de todas vuestras opciones antes de escoger la definitiva. ¡Y no os olvidéis de los invitados con alergias o intolerancias alimentarias ni de los que siguen dietas especiales!

7. Organizar las mesas del banquete.

Puede parecer una tarea difícil y un auténtico «coñazo» algunas veces, porque querréis que todos estén lo más cerca a vosotros, pero lo cierto es que resulta mucho más sencilla de lo que os podáis imaginar. Sobre todo si previamente tenéis una lista definitiva de invitados.

Podréis elegir el tipo de mesas, el número de comensales que queréis sentar en cada una de ellas (bueno, si los políticos os dejan), donde colocarlas, etc. Algunas parejas me han hablado de aplicaciones que te ayudan en la organización, aunque una simple hoja excel muchas veces es de una gran ayuda.

Finalizando.

Quedarían varios detalles más por resolver, algunos de ellos los trámites burocráticos y el «papeleo» que aunque no lo he incluido en ningún punto, no deja de ser un detalle importantísimo que se debería preparar con tiempo suficiente. Vuestros amigos y familiares seguro que os echarán una mano con todos estos aspectos.

Considero que es mejor casarse que «juntarse». Existen una serie de beneficios legales que podéis leer aquí, pero más allá de temas prácticos o fiscales, casarse aporta a la pareja solidez, un proyecto común y un recuerdo inolvidable, porque el día de vuestra boda sin duda lo será. Además será la excusa perfecta para poder hacer algo especial cada año en esa fecha.

Los profesionales también estamos a vuestra disposición para cualquier duda que os surja. La experiencia de muchas bodas a nuestras espaldas os puede servir de ayuda. Nos tenéis a vuestra entera disposición.